sábado, 16 de diciembre de 2017

¡NOS DESPEDIMOS JUGANDO!



Como no podía ser de otra manera, la última clase de la asignatura que se realizó el jueves día 14 de Diciembre, la dedicamos a trabajar el género literario del teatro.

Me entusiasmó gratamente cuando nuestra profesora Elena, nos dijo que íbamos a finalizar las clases trabajando este género. Esto es porque en el proyecto de las clases teóricas de esta asigantura, mi grupo que se llama "Se abre el telón", nos centramos en el teatro del siglo XVII con don Lope de Vega y hasta la actualidad con el dramaturgo don Jesús Campos. Además algunas de las actividades que realizamos este día en clase son las que expusimos el martes anterior en nuestra exposición.

Comenzamos desplazando las sillas y mesas hacia los lados, para hacer sitio, para realizar un circulo entre todos. Lo primero que hicimos fue enviar energía con un gesto hacia los diferentes lados, diciendo "ji" para la izquierda y "ja" para la derecha. Lo hicimos de manera veloz y en orden, uno tras o otro, y luego lo hacíamos desordenados, enviándole esa energía a quien cada uno quería con la mirada. Fue divertidísimo.

Seguimos con otras actividades en las que Elena nos hacía caminar, por el trozo de clase como si fuese una barca. Esto ya lo habíamos hecho en otra sesión, por lo que nos acordábamos. Ella nos decía que anduviésemos como si el suelo quemara, como si tuviésemos frío.... Luego, cogimos el papel que cada uno tenía con una frase de su libro favorito. Yo elegí el que puse en la entrada anterior, la pedida de matrimonio, del libro Quédate a ami lado de Noelia Amarillo. Teníamos que ir por la clase parándonos con compañeros diferentes y leerles nuestro pequeño fragmento o frase. Cuando finalizamos todos estos pequeños juegos, nos volvimos a poner en circulo y Elena nos leyó este micro-relato. 

La rana que quería ser una rana auténtica de Augusto Monterrroso:

Había una vez una rana que quería ser una rana auténtica, y todos los días se esforzaba en ello.
Al principio se compró un espejo en el que se miraba largamente buscando su ansiada autenticidad. Unas veces parecía encontrarla y otras no, según el humor de ese día o de la hora, hasta que se cansó de esto y guardó el espejo en un baúl.
Por fin pensó que la única forma de conocer su propio valor estaba en la opinión de la gente, y comenzó a peinarse y a vestirse y a desvestirse (cuando no le quedaba otro recurso) para saber si los demás la aprobaban y reconocían que era una rana auténtica.
Un día observó que lo que más admiraban de ella era su cuerpo, especialmente sus piernas, de manera que se dedicó a hacer sentadillas y a saltar para tener unas ancas cada vez mejores, y sentía que todos la aplaudían.
Y así seguía haciendo esfuerzos hasta que, dispuesta a cualquier cosa para lograr que la consideraran una rana auténtica, se dejaba arrancar las ancas, y los otros se las comían, y ella todavía alcanzaba a oír con amargura cuando decían que qué buena rana, que parecía pollo.


https://www.youtube.com/watch?v=mW-nz-Y-FU8

Después de que la profesora leyera el micro-relato, nos pusimos a comentarlo. Esta rana que no se quiere, que no se valora, muestra una realidad que actualmente podemos comprobar con las redes sociales. Donde nos sentimos bien cuando tenemos muchos "likes" y donde la opinión de la gente importa más que la propia.

Después de esto jugamos al Callejón de la conciencia. Esta actividad es la que utilizó en el proyecto mi grupo. Consiste en que la clase se divide en dos filas de personas; una fila tiene una opinión negativa, o está a favor de lo que el que la queda dice, y otra fila está en contra del argumento y tiene una opinión positiva. Yo hice de rana, ya que utilizamos el micro-relato para desarrollar la actividad. En la fila de la izquierda me decían cosas bonitas como; vales mucho, eres fuerte, tienes un corazón de oro, eres única... y en la fila de la derecha me decían todo lo contrario; eres fea, me caes mal, nadie va a quererte...

Estas actividades también sirven para inculcar valores a nuestros alumnos y además así trabajar diversos contenidos. Por último y para finalizar la sesión, y la asignatura, nos pusimos en parejas y describimos a la persona que nos había tocado, luego leímos nuestras descripciones y nos despedimos de Elena. Yo describí a mi amiga Rocío, la he conocido este año pero ya la considero así, como digo en su descripción, es de las personas especiales que te regala la facultad.




Y para finalizar y dar por concluido este blog, puedo decir que me voy llena de conocimientos, de actividades, de vivencias, de risas... todo de estas clases. Puedo decir sin reparo, que ha sido la asignatura de la que más partido sacaré cuando yo ejerza como maestra, al menos del segundo año de carrera. Sin más, me despido, ha sido un placer poder vivir en primera persona estas clases prácticas de gran utilidad, espero que compañeros que nos sigan, puedan tener la oportunidad de vivir estas clases, de divertirse y aprender, sin duda mi forma en un futuro de trabajar ... Hasta la próxima.







Raquel González Ponce. Grupo 5.
























No hay comentarios:

Publicar un comentario